Por: El Tiempo
Dilian Francisca Toro habló con EL TIEMPO y reveló detalles de lo que ha marcado gran parte de su administración durante 2025.
Más que una lucha contra las distintas expresiones del crimen organizado en el Valle del Cauca, lo que ha liderado la gobernadora Dilian Francisca Toro es un fortalecimiento integral de las capacidades de la Fuerza Pública.
Así lo ha manifestado en reiteradas ocasiones la mandataria, cada vez que solicita un apoyo más contundente para que las fuerzas del orden puedan garantizar la tranquilidad de los vallecaucanos.
A pesar de los altibajos en la comunicación con el Gobierno nacional, la gobernadora, junto a su equipo de trabajo, se las ha ingeniado para ponerle “freno de mano” al avance de los grupos armados y a sus intereses de expansión a través de economías ilícitas.
EL TIEMPO dialogó con la mandataria de los vallecaucanos sobre el panorama actual de la seguridad en el departamento y revisó el informe general de su gestión en el segundo año de mandato.
¿Qué tipo de respaldo espera del Gobierno nacional?
“Nosotros hemos venido insistiendo en lo mismo: necesitamos más apoyo del Gobierno nacional. Los gobiernos locales hemos hecho todo lo que está a nuestro alcance, pero no es suficiente. ¿En qué sentido se necesita? Puede llegar más tropa, puede llegar más personal, y aun así hace falta, porque no tenemos las capacidades suficientes.
Uno no puede decir que lo está dando todo cuando, por ejemplo, nos están atacando con drones. Ahí ya hablamos de capacidades tecnológicas. En la Gobernación del Valle, y creo que también en la del Cauca, nos ha tocado aportar incluso los antidrones para poder tener una lucha más o menos equilibrada frente a personas que tienen muchos recursos y están adquiriendo tecnología.
En cambio, a la Fuerza Pública le faltan esas capacidades. Lo que estamos pidiendo es sentarnos, articularnos y trabajar una estrategia para el suroccidente.
Es una realidad: necesitamos una estrategia conjunta que cuente con el apoyo de la Fuerza Pública, que tiene muy buena voluntad y ha trabajado de la mano con nosotros.
Ellos también son víctimas en muchas ocasiones, al igual que la sociedad civil. Pero necesitamos esa estrategia para atacar de manera real a los delincuentes y devolver la tranquilidad a esta región, que es la que hoy está sufriendo. Nosotros ponemos la gente, los muertos, la violencia y toda la problemática, pero necesitamos más apoyo”.

¿A qué tipo de estrategias de seguridad le apuntan?
“Estamos haciendo todo lo que nos corresponde. ¿Qué estamos haciendo ahora? Reforzando, junto con la Fuerza Pública, los Corredores Seguros, que mantienen el control en las entradas a Cali, las salidas de Jamundí y, por supuesto, hacia Buenaventura. También estamos reforzando los sitios turísticos entre Ejército y Policía para evitar hechos de intranquilidad o actos terroristas como los que hemos visto recientemente. Eso es lo que vamos a seguir haciendo. No hemos bajado la guardia. Pero ese reclamo no es solo para el Valle del Cauca, sino para todo el suroccidente colombiano”.
¿Qué tanto se ha avanzado en hechos como el asesinato de dos policías en el oriente de Cali?
“Hasta el momento se ofreció una recompensa de 400 millones de pesos, 200 de ellos aportados por la Gobernación del Valle del Cauca, para invitar a la comunidad a suministrar información.
En especial, estamos buscando a un explosivista que estaría involucrado. Identificarlo y capturarlo es fundamental para evitar que siga causando daño.
Esperamos dar con los responsables, porque de lo contrario seguiremos atrapados en esta misma problemática”.}
¿Cómo avanza la gestión para la construcción de los batallones de Alta Montaña?
“Ya se compró el lote para el batallón de Alta Montaña en Jamundí y contamos con los recursos para su construcción. Estamos a la espera del registro de la escritura para entregarlo en comodato al Ejército e iniciar los trámites.

También tenemos uno en Paila Arriba, zona rural de Sevilla, que permitirá proteger el norte y el centro del Valle del Cauca, especialmente el corredor agrícola de frutas como limón tahití y aguacate. En la zona alta de Tuluá también entregaremos una finca que adquirimos precisamente para la construcción del batallón de Alta Montaña”.
El alcalde de Cali ha advertido sobre la reducción del presupuesto nacional. ¿Comparte esa visión?
“Claro que sí. No hay capacidades suficientes. Usted puede enviar más personal, pero sin tecnología ni recursos, ¿qué acciones reales se pueden ejecutar?
No se trata solo del número de uniformados, sino de capacidades, tecnología, horas de vuelo para proteger a quienes están haciendo control territorial. Por eso insistimos en la necesidad de mayor respaldo presupuestal”.
¿Qué tanto ha funcionado la Tasa de Seguridad?
“Hemos comprado antidrones, entregado radios al Ejército y una plataforma para apoyar investigaciones, especialmente en casos de secuestro. Este delito ha aumentado: del año pasado a este se incrementó en siete casos. Estamos implementando el sistema de trunking en Cali y el Valle, cámaras de seguridad inteligentes y corredores seguros con monitoreo tecnológico.
Ya cofinanciamos las cámaras de Buenaventura y Jamundí, que serán entregadas próximamente, y estamos fortaleciendo el Centro Regulador de Emergencias en Buga, al que queremos conectar todos los municipios. Además, entregaremos drones tanto a la Policía del Valle como al Ejército y la Policía Metropolitana de Cali. A esto se suma el apoyo logístico: vehículos, motos, alimentación. Todo esto se financia con la Tasa de Seguridad”.
¿La ‘Paz Total’ ha sido una herramienta efectiva?
“La Paz Total fue un fracaso. Lo que hizo fue fortalecer a las disidencias, y eso se ve claramente en el norte del Cauca y el sur de Cali. Estas estructuras hoy son más fuertes y se expandieron hacia Dagua, Buenaventura y quieren llegar al cañón del Garrapatas. Durante el cese al fuego se fortalecieron gracias a economías ilícitas como la minería ilegal y los cultivos ilícitos. No vemos voluntad real de diálogo ni de paz”.
Balance del año 2025 en el Valle del Cauca
Pese a las dificultades de articulación con el Gobierno nacional, la gobernadora Dilian Francisca Toro presentó un balance de 2025 con avances en competitividad, seguridad, reducción de la pobreza y desarrollo social.
La mandataria destacó que estos logros fueron posibles gracias a un liderazgo orientado a sumar voluntades y construir gobernanza colaborativa. “Más allá de las cifras está el bienestar de la gente”, puntualizó.
En el Índice Departamental de Competitividad, el Valle del Cauca alcanzó una calificación de 6,3 sobre 10, ubicándose entre los cinco departamentos con mejor desempeño económico del país. Además, ocupó el primer lugar en el pilar de sofisticación y diversificación, con una calificación de 9,6, gracias a la diversificación de su canasta exportadora.
En materia económica, el departamento creció un 3,1 %, por encima del promedio nacional del 2,7 %, y redujo la tasa de desempleo al 8,1 %, junto con una disminución de la informalidad laboral.
El Valle también se posicionó en el primer lugar del Índice de Desempeño Institucional y obtuvo una calificación del 97 % en el Índice de Transparencia de la Procuraduría. Asimismo, fue reconocido como el departamento con mejor ejecución de proyectos financiados con recursos del Sistema General de Regalías.
A esto se suma el reconocimiento como el primer departamento en defensa jurídica, según la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado.
En reducción de pobreza, el departamento alcanzó una disminución histórica de la Pobreza Multidimensional, con una reducción del 60,5 %, sacando a más de 400.000 personas de carencias en salud, educación y vivienda.
“La pobreza monetaria también se redujo al 25,7 % en 2024, lo que significa que en 2025 unas 417.000 personas mejoraron sus condiciones de vida”, concluyó el informe.
























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