Herramientas para las Presidencia y el Congreso de la República 2026 – 2030
El agro colombiano no solo mueve la economía: es un pilar estructural de la sociedad y la columna vertebral de la seguridad alimentaria de más de 50 millones de colombianos. En 2024, el sector creció 8,1%, aportando 0,8 puntos porcentuales al crecimiento total del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, y las exportaciones de alimentos alcanzaron cifras récord, demostrando que nuestro campo tiene la fuerza y el talento para transformar el país.
Pese a ello, esta vitalidad productiva y su aporte indiscutible al bienestar nacional contrastan con niveles de abandono y precariedad que marcan las condiciones de vida de los habitantes del campo y han limitado su potencial.
La tierra por sí sola no basta. La ruralidad se construye pensando en los productores, quienes día a día generan la comida que nos alimenta a todos. Por eso, es fundamental garantizar la propiedad y el respeto a los derechos de quienes trabajan la tierra.
La Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) y los 21 sectores de la producción agropecuaria que representa presentaron el documento “43 caminos para cumplirle al campo. Herramientas para la Presidencia y el Congreso de la República 2026–2030”, una propuesta construida de manera colectiva para contribuir a la discusión nacional y materializar las transformaciones que Colombia necesita.

El documento, que se seguirá construyendo a medida que se presenten nuevas reformas normativas que impacten al agro colombiano, parte de una premisa clara: el campo necesita una hoja de ruta concreta que permita superar los cuellos de botella que históricamente han frenado su crecimiento.
El documento está dividido en cinco ejes. El primero de ellos está enfocado en la seguridad física y la seguridad jurídica, que constituyen un pilar fundamental para garantizar un entorno estable, con reglas claras y presencia institucional. Las acciones contempladas buscan promover la formalización laboral, garantizar la movilidad de alimentos e insumos agropecuarios necesarios para la seguridad alimentaria, e incluir medidas orientadas a restablecer y fortalecer la seguridad jurídica que exige la propiedad privada y la producción agropecuaria.
El segundo eje corresponde a mecanismos de coordinación institucional en materia de bienes públicos para el desarrollo agropecuario, especialmente en infraestructura, servicios y conectividad. Las vías en mal estado, el crédito y aseguramiento insuficiente, la falta de riego, la baja cobertura eléctrica y digital, y la dispersión en la coordinación institucional han frenado la competitividad y el bienestar de millones de familias rurales.
Sumado a ello, el futuro del agro colombiano depende de producir más y mejor, a través de mecanismos que contribuyan a la producción sostenible, el uso racional de los recursos naturales y la protección de los ecosistemas y la biodiversidad. En ese contexto, el tercer eje, denominado Producción Sostenible, plantea medidas para que la producción agropecuaria sea rentable e innovadora, garantizando seguridad alimentaria y bienestar para quienes trabajan la tierra.
El cuarto eje integra políticas económicas, comercio exterior, crédito e inversión, insistiendo en la necesidad de medidas económicas que, más allá del acceso a la tierra, permitan alcanzar la sostenibilidad y consolidación de la producción agropecuaria como motor de desarrollo rural.
Para lograrlo, se plantea la creación e implementación de instrumentos financieros y fiscales que garanticen el acceso transversal e inclusivo al crédito de fomento; la disponibilidad de recursos presupuestales para impulsar inversiones de largo plazo; y la estabilidad en las reglas tributarias y de incentivos, con el fin de crear un entorno previsible y confiable para la inversión productiva.
Asimismo, se busca asegurar condiciones que protejan la producción nacional frente a las dinámicas del sector externo, mientras se implementan mecanismos de promoción para la diversificación de la canasta agroexportadora y la apertura de mercados.
Finalmente, el quinto eje se centra en las mujeres en la ruralidad, el documento propone acciones específicas para cerrar brechas históricas en acceso a tierra, educación, financiamiento, empleo formal y participación en espacios de toma de decisiones.
Este documento, que pone sobre la mesa propuestas concretas, fue discutido en el Congreso Nacional Agropecuario, el pasado 26 y 27 de noviembre en el Hotel Hyatt. Un espacio que reunió a gremios, empresarios, productores, congresistas y expertos nacionales e internacionales que dialogaron sobre los principales retos y oportunidades del sector.
Con estos 43 caminos, la SAC busca contribuir a que las discusiones de quienes serán candidatos al Congreso y a la Presidencia en 2026 se basen en propuestas concretas. Y, sobre todo, espera que quienes resulten elegidos utilicen esta hoja de ruta para diseñar políticas que le cumplan al campo colombiano.




























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