{"id":8976,"date":"2025-02-28T16:01:40","date_gmt":"2025-02-28T21:01:40","guid":{"rendered":"https:\/\/procana.org\/site\/?p=8976"},"modified":"2025-02-28T16:01:47","modified_gmt":"2025-02-28T21:01:47","slug":"aldeas-la-alianza-que-conecta-humanidad-para-el-desarrollo-de-los-territorios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/procana.org\/site\/aldeas-la-alianza-que-conecta-humanidad-para-el-desarrollo-de-los-territorios\/","title":{"rendered":"ALDEAS, la alianza que conecta humanidad para el desarrollo de los territorios"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Han pasado m\u00e1s de dos a\u00f1os cuando PROCA\u00d1A y las fundaciones Caicedo Gonz\u00e1lez Riopaila Castilla, El Amparo, y Mariana Hoyos de Guti\u00e9rrez decidieron aliarse para dar vida a ALDEAS, la Alianza para el Desarrollo Econ\u00f3mico, Social y Ambiental, con el objetivo de cocrear oportunidades que impulsen transformaciones sociales en m\u00e1s de 1600 familias de los municipios de Florida, Pradera, Zarzal, Bugalagrande en el Valle del Cauca y en el Cauca en Puerto Tejada, Guachen\u00e9, Corinto y Miranda.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/procana.org\/site\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/20241009_192720938_iOS-1-1024x768.jpg\" alt=\"Participantes de la alianza ALDEAS\" class=\"wp-image-8979\" style=\"width:475px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>En la implementaci\u00f3n del proceso social de huertas familiares, comunitarias o escolares participan cerca de 1600 familias, quienes diariamente tienen la oportunidad de cultivar y acceder directamente a 28 variedades de verduras, frutas, hortalizas, plantas arom\u00e1ticas y medicinales.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante este tiempo las familias han sumado m\u00e1s de 3,000 toneladas de alimentos cosechados y desarrollado&nbsp;capacidades para la producci\u00f3n, biopreparados, cosecha y comercializaci\u00f3n;&nbsp;<strong>dot\u00e1ndolos de herramientas que promueven su autonom\u00eda y desarrollo integral.<\/strong>&nbsp;Cada fruto simboliza la determinaci\u00f3n de estas familias por construir una vida digna, honrando sus tradiciones, reconociendo el valor de sus saberes&nbsp;y tejiendo relaciones en sus territorios.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta iniciativa que se impulsa desde ALDEAS, le apuesta al\u00a0<strong>fortalecimiento del tejido social<\/strong>, la\u00a0<strong>reconciliaci\u00f3n<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>el bienestar<\/strong>\u00a0de familias ind\u00edgenas, afrocolombianas y campesinas especialmente rurales, que buscan dinamizar las econom\u00edas locales, colectivos de familias que se la juegan por la\u00a0<strong>producci\u00f3n de alimentos<\/strong>\u00a0y la\u00a0<strong>conservaci\u00f3n\u00a0de sus saberes\u00a0<\/strong>desde lo local, acompa\u00f1ados t\u00e9cnicamente desde la alianza para\u00a0<strong>crear un conocimiento m\u00e1s pr\u00e1ctico<\/strong>\u00a0y aterrizado a sus propias realidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde&nbsp;ALDEAS las familias participantes comparten e intercambian conocimientos culturales y ancestrales de la pr\u00e1ctica agr\u00edcola, reciben insumos como semillas, fertilizantes y herramientas que les permiten cultivar de manera sostenible,&nbsp;extraer semillas para renovar y mantener activos sus cultivos, adem\u00e1s de acompa\u00f1amiento t\u00e9cnico para la producci\u00f3n de alimentos y el fortalecimiento de las relaciones sociales en el trabajo colectivo. <strong>Esto acompa\u00f1ado de Escuelas de Campo y herramientas pedag\u00f3gicas, esenciales para que puedan alcanzar la sostenibilidad en el cultivo y el aprovechamiento de los alimentos en sus hogares.<\/strong><strong> <\/strong>Es as\u00ed, como las Escuelas de Campo desempe\u00f1an un papel fundamental.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estos espacios de aprendizaje combinan la teor\u00eda con la pr\u00e1ctica a trav\u00e9s de sesiones presenciales donde las familias aprenden desde la preparaci\u00f3n del suelo hasta la cosecha, el manejo integrado de plagas y enfermedades y la preparaci\u00f3n de biopreparados naturales para proteger sus huertas.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este aprendizaje en agroecolog\u00eda fomenta pr\u00e1cticas agr\u00edcolas sostenibles y reduce el uso de qu\u00edmicos, contribuyendo a la seguridad y sostenibilidad alimentaria\u00a0y a la biodiversidad.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/procana.org\/site\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/20241009_201236989_iOS-1024x768.jpg\" alt=\"Huertas ALDEAS\" class=\"wp-image-8980\" style=\"width:352px;height:auto\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p>En este\u00a0proceso liderado especialmente por mujeres, participan ni\u00f1os, j\u00f3venes, adultos mayores, creando un espacio inclusivo en el que todos los integrantes de la familia aportan y crecen. Los m\u00e1s j\u00f3venes desarrollan un inter\u00e9s por el trabajo de la tierra, mientras que los adultos mayores enriquecen las ense\u00f1anzas con sus conocimientos, y las mujeres encuentran en la producci\u00f3n de alimentos un rol de liderazgo y empoderamiento en sus comunidades.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>ALDEAS tambi\u00e9n fomenta la colaboraci\u00f3n entre familias, generando lazos de confianza y solidaridad. Estas relaciones van m\u00e1s all\u00e1 de los beneficios econ\u00f3micos, ya que fortalecen el tejido social y refuerzan los v\u00ednculos familiares y comunitarios; esta iniciativa promueve valores de convivencia y apoyo mutuo, donde cada huerta es s\u00edmbolo de perseverancia y la promesa de una vida mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos compartido historias de hombres y mujeres que, con disciplina, compromiso y esfuerzo, han implementado y establecido sus huertas familiares para asegurar la alimentaci\u00f3n de sus hogares, incrementar sus ingresos y mejorar sus condiciones de vida; demostrando que las transformaciones sociales son posibles incluso en medio de las dificultades.<\/p>\n\n\n\n<p>Consulta la edici\u00f3n 148 de nuestra Revista Proca\u00f1a:&nbsp;<a href=\"https:\/\/issuu.com\/procana.org\/docs\/revista_procana_148_ok\">https:\/\/issuu.com\/procana.org\/docs\/revista_procana_148_ok<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Lea m\u00e1s art\u00edculos:&nbsp;<a href=\"https:\/\/procana.org\/site\/articulos-revista\/\">https:\/\/procana.org\/site\/articulos-revista\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Han pasado m\u00e1s de dos a\u00f1os cuando PROCA\u00d1A y las fundaciones Caicedo Gonz\u00e1lez Riopaila Castilla, El Amparo, y Mariana Hoyos de Guti\u00e9rrez decidieron aliarse para dar vida a ALDEAS, la Alianza para el Desarrollo Econ\u00f3mico, Social y Ambiental, con el objetivo de cocrear oportunidades que impulsen transformaciones sociales en m\u00e1s de 1600 familias de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":442,"featured_media":8981,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"<!-- wp:paragraph -->\n<p><strong>Han pasado m\u00e1s de dos a\u00f1os cuando PROCA\u00d1A y las fundaciones Caicedo Gonz\u00e1lez Riopaila Castilla, El Amparo, y Mariana Hoyos de Guti\u00e9rrez decidieron aliarse para dar vida a ALDEAS, la Alianza para el Desarrollo Econ\u00f3mico, Social y Ambiental, con el objetivo de cocrear oportunidades que impulsen transformaciones sociales en m\u00e1s de 1600 familias de los municipios de Florida, Pradera, Zarzal, Bugalagrande en el Valle del Cauca y en el Cauca en Puerto Tejada, Guachen\u00e9, Corinto y Miranda.<\/strong>\u00a0<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":8977,\"width\":\"549px\",\"height\":\"auto\",\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\",\"align\":\"center\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img src=\"https:\/\/procana.org\/site\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/20241009_192720938_iOS-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8977\" style=\"width:549px;height:auto\"\/><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[9,11],"tags":[],"class_list":["post-8976","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista","category-revista-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/442"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8976"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8976\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8982,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8976\/revisions\/8982"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8981"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}