{"id":3426,"date":"2021-10-08T14:32:42","date_gmt":"2021-10-08T19:32:42","guid":{"rendered":"https:\/\/procana.org\/site\/?p=3426"},"modified":"2021-10-08T14:42:31","modified_gmt":"2021-10-08T19:42:31","slug":"testimonio-de-procana-ante-la-comision-de-la-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/procana.org\/site\/testimonio-de-procana-ante-la-comision-de-la-verdad\/","title":{"rendered":"Testimonio de Proca\u00f1a ante la Comisi\u00f3n de la Verdad"},"content":{"rendered":"\n<p>En PROCA\u00d1A consideramos fundamental participar con nuestro testimonio libre y voluntario en el espacio de escucha propuesto por la Comisi\u00f3n de la Verdad.&nbsp; Nunca se hicieron visibles los efectos e impactos sufridos por los cultivadores de ca\u00f1a en el marco del conflicto armado en Colombia, por miedo a repetir las historias de dolor y muerte que los obligaron a guardar silencio sobre el da\u00f1o emocional y psicol\u00f3gico de las heridas de una guerra fratricida.<\/p>\n\n\n\n<p>Los grupos armados al margen de la ley vieron en los ca\u00f1icultores un objetivo f\u00e1cil. La imposibilidad de movilizaci\u00f3n de los cultivos, la gran dificultad de reconversi\u00f3n a otra actividad rentable y la precaria presencia y protecci\u00f3n del Estado en la zona rural, restringi\u00f3 la capacidad de maniobra de los productores del campo.&nbsp; Los cultivadores de ca\u00f1a y sus familias se vieron obligados a desarrollar su actividad productiva y vida cotidiana en un contexto de violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En los ochenta la guerrilla encontr\u00f3 en el secuestro su fuente de financiaci\u00f3n, obligando a muchos a vender sus predios por miedo. As\u00ed lleg\u00f3 el narcotr\u00e1fico al suroccidente -de la mano de los paramilitares- comprando las tierras, la moral y la pol\u00edtica, y poniendo a los productores del campo en medio del fuego cruzado.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n anterior ocasion\u00f3 da\u00f1os irreparables. La vida en el exilio como escape conden\u00e1ndolos a estar lejos de su patria, el rompimiento de familias que vieron como secuestraban a sus seres queridos una y otra vez, la v\u00edctima viviendo a diario con el temor de ser asesinada y nunca regresar, y la impotencia de familiares a qui\u00e9nes solo los animaba la esperanza de volver a ver a su ser amado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El desplazamiento y ausentismo de dos generaciones de j\u00f3venes que por temores de sus padres no pudieron generar arraigo, amor y sentido de pertenencia hacia las actividades agropecuarias, generando una ruptura generacional <\/strong>que apenas hoy, gracias al esfuerzo de las familias y trabajo gremial estamos tratando de recuperar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y a pesar de todo, la resiliencia de los cultivadores de ca\u00f1a ha sido admirable: pese al miedo por la ausencia de la justicia, el riesgo de repetici\u00f3n y la alta probabilidad de perder su patrimonio y la vida misma, la mayor parte de<strong> los cultivadores de ca\u00f1a decidieron quedarse en el pa\u00eds y mantener su compromiso con la ca\u00f1a, que m\u00e1s que un cultivo es un proyecto de vida y una forma de contribuir con la construcci\u00f3n de tejido social y desarrollo socioecon\u00f3mico<\/strong><strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los ca\u00f1icultores han sido protagonistas del desarrollo, generando m\u00e1s de 286.000 empleos, participando en programas y proyectos en el territorio, que tienen como objetivo mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Destacamos que el 75% de las 242 mil hect\u00e1reas en ca\u00f1a, est\u00e1n divididas en 3.362 fincas propiedad de 2.750 cultivadores de ca\u00f1a y que solo 60 mil hect\u00e1reas son propiedad de ingenios. Fue importante visibilizar que el tama\u00f1o de la unidad productiva de las cuales el 65% tiene menos de 60 hect\u00e1reas y que m\u00e1s de 736 tienen menos de 10 hect\u00e1reas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Son innumerables los aportes que ha hecho el sector para la paz<\/strong>, como la creaci\u00f3n de Cenica\u00f1a, el Fondo Social y Compromiso Rural, que generan grandes beneficios gracias a los aportes voluntarios de cultivadores de ca\u00f1a e ingenios, la Gu\u00eda de Ca\u00f1a Sostenible F\u00e9nix y Obras por impuestos, llevando bienestar a miles de familias en el territorio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las recomendaciones del gremio para la b\u00fasqueda de la paz <\/strong>se fundamentan en la generaci\u00f3n de empleo digno, gran apoyo a la educaci\u00f3n y la eficiente aplicaci\u00f3n de la justicia en igualdad de condiciones para todos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Agradecemos a la Comisi\u00f3n de la Verdad el habernos invitado a ser la voz de los ca\u00f1icultores, para contar las historias y tragedias nunca mencionadas que ayudar\u00e1n a sanar profundas heridas; y permitir que los cultivadores de ca\u00f1a sean reconocidos como v\u00edctimas de la violencia ocurrida entre 1958 y 2016 en el marco del conflicto armado para quedar reflejados en el informe que producir\u00e1 la Comisi\u00f3n de la Verdad para este a\u00f1o.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En PROCA\u00d1A consideramos fundamental participar con nuestro testimonio libre y voluntario en el espacio de escucha propuesto por la Comisi\u00f3n de la Verdad.&nbsp; Nunca se hicieron visibles los efectos e impactos sufridos por los cultivadores de ca\u00f1a en el marco del conflicto armado en Colombia, por miedo a repetir las historias de dolor y muerte [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3432,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[9,10,1],"tags":[],"class_list":["post-3426","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista","category-revista-principal","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3426"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3426\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3430,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3426\/revisions\/3430"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3432"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/procana.org\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}